|
lo que paga el trabajador en el régimen ZP
Para empezar, que la supuesta progresividad de nuestro sistema impositivo es una filfa. Entre los impuestos indirectos y la cuota a la seguridad social, que tiene un límite máximo, al final si ganas 100.000 euros al año el Estado se lleva, según el simulador, el 51%; mientras que si ganas 50.000 se lleva el 50%. El peso del Estado recae, oh sorpresa inesperada, sobre las clases medias, no sobre los ricos.
Pero quizá lo más notable es estudiar cómo el sistema fiscal incentiva el llamado mileurismo. Y lo hace porque a las empresas les resulta mucho más caro subir el sueldo a un trabajador que cobra poco que a otro que cobra bastante más. Si se lleva uno 14 pagas de 1.000 euros cada una a la buchaca, la empresa paga por ti, en realidad, 22.270 euros. El problema es que si quisiera que te llevaras 500 euros más en cada paga, 7.000 al año, debería pagar por ti 36.680. La diferencia es de 14.410 euros.
En cambio, si quisieran aumentarte otros 500 por paga, les costaría 13.420, unos 1.000 euros menos al año. Y si quisieran llegar ya a los 2.500, sumando 500 más, les costaría 11.000. En decir, que a las empresas les sale más barato subir los sueldos altos que los bajos gracias a la intervención del Estado.
si de repente una ley impusiera que, sin cambiar el total lo que pagan las empresas por los trabajadores, la cuota empresarial pasara a estar incluida en la cuota del trabajador y, por tanto, saliese en la nómina, la empresa seguiría pagando exactamente lo mismo por cada trabajador y éste seguiría cobrando exactamente lo mismo, pero al parecer, por algún misterio, algunos lo considerarían ahora como un impuesto que paga el trabajador y no la empresa. Sin embargo, no es más que un cambio contable.
Pero sería un cambio muy importante. La gente sería mucho más consciente de lo que paga al Estado y sería mucho más crítica con el sistema vigente. Pienso que ésta debería ser la primera medida que tomara un Gobierno verdaderamente liberal nada más llegar al poder. Porque lo principal es librar es la batalla de las ideas, y que todos supiéramos cuál es la realidad fiscal sería un triunfo importante, que permitiría crear el caldo de cultivo necesario para avanzar por la senda liberal.
|